Signos de TEA o es efecto de la pandemia

17 enero, 2022

«Cómo diferenciar si mi hijo o hija presenta signos de TEA o es efecto de la pandemia”

 

En el artículo anterior hablamos de los efectos de la pandemia en nuestros hijos e hijas. Muchas de las áreas afectadas, tanto en lo social, sensoriomotor y emocional, podrían llegar a confundirse con signos del Trastorno del Espectro Autista (TEA). Al llegar al control con nuestro pediatra, puede llegar a visualizar signos de alerta, como el retraimiento social, retraso en el desarrollo psicomotor, entre otros y hacer una derivación a evaluación con un Neurólogo.

Antes de seguir, es necesario hacer un repaso de los criterios diagnósticos para el TEA. Para saber con más detalle sobre esto, puedes revisar el siguiente enlace https://apacu.info/wp-content/uploads/2014/10/Nueva-clasificaci%C3%B3n-DSMV.pdf . Sin embargo recordaremos lo básico.

Existen dos criterios específicos:

A) Deficiencias persistentes en la comunicación y en la interacción social en diversos contextos.

Se refiere a una disminución en la comunicación, ya sea, el interés de comunicar algo (intención comunicativa), como en el retraimiento social. Si relacionamos este punto con lo mencionado en el artículo anterior, podemos observar similitudes en el área de habilidades sociales.

Cuando las habilidades sociales disminuyen, muchas veces podemos observar que nuestro hijo o hija, prefiere jugar solo/a o pasar la mayor parte del tiempo encerrado/a en su habitación, sin el interés por interactuar con los demás. Tras la pandemia, muchos niños se criaron en un entorno social reducido, con mamá/papá y a veces abuelos; y al enfrentarse a personas nuevas, se comportan reacios, rechazan el contacto, se esconden, etc. Sin embargo, existen otros signos determinantes para realizar el diagnóstico en relación a este criterio, como son:

– Disminución de contacto visual: como su nombre lo dice, el contacto visual es el encuentro de miradas entre nosotros y nuestro/a hijo/a al momento de interactuar en un juego, conversación u otros momentos como la alimentación, el baño, etc. Si tu hijo/a no lo realiza, es un signo de alerta relacionado a este criterio.

– Disminución de atención conjunta: la atención conjunta es cuando ambos (adulto-niño/a) ponemos atención al mismo estímulo (juguete, objeto, situación, etc) y lo disfrutamos. Existen encuentros de miradas cómplices, risas y disfrute. La ausencia de éste, es otro signo de alerta.

– Disminución de intención comunicativa: como la palabra lo dice, se refiere a la intención de querer comunicar algo, ya sea a través del habla o señalamiento.

Ejemplo: señalar el juguete que desea o pedir ayuda cuando no puede realizar algo. La ausencia o disminución, es otro de los signos de alerta más comunes dentro del criterio A.

Cabe señalar, que muchas veces existe intención comunicativa, a través de la instrumentalización (es cuando el niño/a nos toma la mano y nos utiliza como una herramienta para lograr lo que desea). Si bien, es intención comunicativa, carece de interacción, ya que no hay contacto visual, ni atención conjunta.

B) Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades.

Se puede visualizar cuando observamos que nuestro/a hijo/a juega siempre al mismo juego o juguete y persevera en este, dejando de lado la variabilidad de juguetes que debería presentar un niño sin dificultades y por supuesto, relacionado a la etapa del desarrollo en la que se encuentre.

-Si es un bebé menor a un año, deberá utilizar juguetes de causa-efecto (ejemplo: juguetes en donde presionas un botón y salta el objeto o se activan luces/sonido, cascabeles, etc.).

-Si tiene entre uno y dos años, deberá jugar con variabilidad de juguetes de construcción (ejemplo: legos grandes, cubos de madera, encajes, etc).

-De los dos a los cuatro años, aparece el juego simbólico, que es cuando nuestros niños, incorporan  un componente imaginativo a sus juguetes, desarrollando un guión teatral dentro de éste (ejemplo: el auto choca y llega la ambulancia a buscar a los heridos… además, siempre está acompañado de sonidos funcionales, como por ejemplo: al auto hace “bip-bip”, la vaca hace “muu”, etc).

-Desde los cuatro a los seis años, se desarrolla el juego de roles, en donde el/la niño/a asumen un rol en específico (ejemplo: médico, bombero, mamá, etc).

-De los seis  a los ocho años, se desarrolla el juego reglado, como por ejemplo: las escondidas, policías y ladrones, etc o incluso, reglas creados por ellos mismos.

Entonces, ¿signos de TEA o es efecto de la pandemia?

Este breve repaso, nos sitúa en el tipo de juego que debería encontrarse nuestro/a hijo/a. Si por el contrario, existe un juego poco funcional, como el alinear objetos, clasificar letras, números y colores o bien, no logra el juego compartido, es decir, el juego con otra persona y persevera (repite) su juego la mayor parte del tiempo, presentando intereses restringidos; son claros signos de alerta dentro de este criterio. Si te interesa conocer a fondo este tema, te invito a revisar el artículo “Juego y TEA”.

Por otro lado, dentro de este criterio, también se considera el área sensorial. En el artículo anterior, revisamos cuáles podrían ser los canales sensoriales afectados por la pandemia, sin embargo, existen diferencias claves como son:

– Estereotipias: son movimientos repetitivos con alguna parte del cuerpo, con el fin de lograr la auto-regulación. Ejemplo: aleteos, giros en el propio eje, marcha en punta de pies, movilizar objetos en la periferia de su campo visual, entre otros.

– Intereses sensoriales inusuales: como por ejemplo, prender y apagar luces; comer alimentos de un solo color, entre otros.

Si tu hijo/a presenta alguno de estos signos de alerta, es importante acudir a un neurólogo para una evaluación y de igual manera, es importante una evaluación multidisciplinaria con profesionales como fonoaudiólgo/a, terapeuta ocupacional, psicólogo/a, etc.

Te invito a revisar el artículo 5 pasos necesarios para el diagnóstico del autismo”

De igual forma, es importante mencionar que el único examen validado para el diagnóstico del TEA, es el test ADOS-2. Si quieres conocer más de éste, puedes revisar el artículo Qué es el test ADOS-2”

 

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