¿Por qué mi hijo con TEA no quiere usar su calzado?
Esta es una de las grandes interrogantes que surgen a la hora de la consulta con los y las especialistas, muchos de nuestros niños y niñas, no toleran el calzado, se los quitan constantemente y se vuelve una lucha tener que ponérselos al momento de salir de casa.
¿Por qué mi hijo con TEA no quiere usar su calzado?
En primer lugar, es importante comprender el motivo detrás de esta conducta. Y aquí es donde entra en juego, una vez más, el concepto de integración sensorial.
La integración sensorial es el proceso neurobiológico mediante el cual nuestro cerebro recibe, organiza e interpreta estímulos provenientes tanto del entorno como de nuestro propio cuerpo. En base a esa información, el organismo genera una respuesta adecuada según el contexto.
Si el estímulo es interpretado como agradable y seguro, el niño podrá interactuar con él sin dificultad. Pero si el estímulo es recibido como una molestia o amenaza, su reacción natural será de rechazo, lucha o huida.
El rol del sistema táctil en la experiencia del calzado
Este proceso se aplica a distintos sistemas sensoriales: propioceptivo (percepción del cuerpo), vestibular (ubicación de la cabeza en el espacio), auditivo, visual, gustativo/olfativo y táctil. En el caso del rechazo al calzado, el sistema implicado es el táctil.
Los zapatos y calcetines entran en contacto directo con las plantas de los pies, una de las zonas más sensibles del cuerpo, junto con las manos y la boca. Por eso, muchos niños con TEA no solo rechazan el calzado, sino también tener las manos sucias o comer ciertos alimentos.
¿Qué es un perfil sensorial hiperreactivo?
Seguramente has escuchado hablar de los perfiles sensoriales. En este caso, estamos frente a un perfil sensorial hiperreactivo a nivel táctil. Esto significa que los estímulos que llegan al cuerpo —como el roce del calzado— son percibidos como amenazas por el sistema nervioso.
El resultado es una conducta de rechazo frente a ciertas texturas o prendas, que puede variar en intensidad, zona del cuerpo afectada y tipo de estímulo.
Este tipo de perfil es común en niños con diagnóstico de TEA y puede interferir en múltiples aspectos de su vida diaria, como vestirse, alimentarse o participar en actividades escolares.
¿Qué puedo hacer en casa para ayudarlo?
Consulta con un terapeuta ocupacional
Lo más importante es acudir a un profesional capacitado. Un terapeuta ocupacional con formación en integración sensorial podrá realizar una evaluación y entregarte un plan individualizado para tu hijo o hija.
Estimulación propioceptiva
Antes de trabajar directamente con la zona sensible, es recomendable comenzar estimulando el sistema propioceptivo. Esto se logra con actividades físicas guiadas y con propósito como:
Saltar, trepar, arrastrarse o pasar bajo objetos.
Lanzar pelotas o realizar secuencias motoras dentro de casa.
Estimular este sistema ayuda a regular el nivel de alerta y mejora la tolerancia hacia otros tipos de estímulos.
Técnicas de desensibilización en casa
La desensibilización debe hacerse siempre con respeto y según la tolerancia del niño o niña. Nunca obligues a tocar o sentir una textura que claramente le resulta incómoda.
Puedes comenzar con:
Masajes profundos en los pies
Aplicación de cremas con distintas texturas
Rozar telas suaves e ir cambiando gradualmente
Estas actividades deben ser diarias y preferentemente incluirse dentro de una rutina (por ejemplo, después del baño o durante el vestuario).
Juegos sensoriales para explorar texturas
Puedes crear actividades lúdicas donde tu hijo/a explore texturas de forma segura y acompañada:
Caminos sensoriales con huellas de papel que tengan materiales pegados
Recorridos sin zapatos sobre cajas con diferentes elementos: semillas, telas, pelotas suaves, agua, etc.
La clave está en ser creativos, pacientes y respetuosos.
Estrategias para anticipar y elegir el calzado
Usa pictogramas con imágenes de calzados para anticipar el momento de vestir.
Incluye al niño o niña en la elección del zapato, buscando modelos con colores llamativos, luces o sonidos, que sean atractivos para él o ella.
Estas estrategias ayudan a generar una conexión más positiva con el uso del calzado.
Cuándo consultar a un especialista
Si observas que tu hijo o hija presenta un rechazo persistente o crisis frecuentes al vestirse o calzarse, lo más adecuado es consultar a un profesional.
En Cognitivo, todos nuestros terapeutas ocupacionales están certificados en integración sensorial. Podemos ayudarte a comprender el perfil sensorial de tu hijo y guiarte con estrategias personalizadas para mejorar su calidad de vida.
Conclusión
El rechazo al calzado en niños con TEA es más común de lo que parece y tiene una base neurológica relacionada con la forma en que el cuerpo procesa los estímulos táctiles. Con paciencia, acompañamiento profesional y estrategias en casa, es posible avanzar con respeto y efectividad.
💙 En Cognitivo te acompañamos paso a paso en este proceso.
📍 Agenda una evaluación sensorial con nosotros y da el primer paso hacia una mejor experiencia para tu hijo o hija.



