Hablemos sobre conductas

Hablemos de conducta
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Hablemos sobre conductas

1. ¿Qué es la conducta?

La conducta es la forma de ser del ser humano de representar todo lo que hay en nuestro mundo interno. Es importante entender que las conductas se aprenden, por lo que, se pueden reforzar o debilitar. Estas pueden ser movimientos del cuerpo, expresiones, lenguaje e incluso respuestas fisiológicas.

Para desarrollar una conducta basta con observarla una vez y ya queda en la memoria del niño/a. De ahí la importancia de medir los comportamientos que el niño/a pueda observar de su entorno, ya sea de personas cercanas, de lo que observe a través de pantallas o de lo que pueda escuchar. Las conductas puedes ser adaptativas o desadaptativas y también, pueden ser asertivas o no.

1.1. ¿De dónde surgen las conductas desafiantes?

Generalmente las conductas responden a dos propósitos:

  • Obtener algo que se desea → Refuerzo positivo
  • Evitar algo que no se desea → Refuerzo negativo

Lo que pretende obtener o evitar pueden ser estímulos internos o externos.

Trabajos como los de L. Wing y Judith Gould (1979), demostraban, en un estudio epidemiológico, que suele darse una asociación consistente entre las alteraciones de la capacidad de relación social, las anomalías y deficiencias del lenguaje, la dificultad o imposibilidad de simbolización y la tendencia a repetir conductas rituales y estereotipadas.

En las personas con autismo la frecuencia de alteraciones de conducta está directamente relacionada con la ausencia de conductas funcionales y espontáneas y la limitación de la gama de conductas.

2. Identificación y definición de las conductas problemáticas

La primera tarea con la que nos encontraremos a la hora de eliminar los problemas de conducta que presenta el niño dentro del espectro autista consistirá en decidir lo que constituye una conducta problemática, es decir, identificar la o las «conductas-problema» y establecer en términos concisos las conductas que se desea transformar, a fin de que se pueda trabajar sobre ellas de forma directa.

2.1. Tipos de conductas problemáticas

En general, se pueden calificar como problemáticas tres tipos de conductas:

  • Conductas que interfieren en el aprendizaje. Por ejemplo: «el niño llora y pega siempre que se le quiere enseñar una tarea», «pasarse la mayor parte del tiempo balanceándose de un lado a otro», etc.
  • Conductas que interfieren con habilidades que ya se han aprendido. Por ejemplo: «tener continuas interrupciones a la hora de realizar una tarea», «tener miedo a realizar alguna actividad física», etc.
  • Conductas que resultan perturbadoras para la familia o que provocan autolesiones.

En realidad, la mayoría de los problemas de conducta caen dentro de una de estas tres categorías, pero la tarea de hacer frente a los problemas que plantea un niño dentro del espectro autista se simplifica si conseguimos identificarlos y tratarlos individualmente.

Además de mostrar conductas no deseables, el niño dentro del espectro autista carecerá, lógicamente, de ciertas habilidades normales, lo cual debe describirse también en términos específicos y sin generalizar. Esto es importante para formular desde el principio una idea clara de las metas que se pretenden alcanzar.

2.2. Factores que predisponen a las conductas desafiantes

La comprensión de los factores que contribuyen a la conducta de una persona nos ayudará a proporcionarle un buen apoyo. Cuando tenemos que abordar una conducta desafiante siempre intentamos buscar una causa. Y esta causa, a veces, será la única y la correcta, pero en muchas otras ocasiones van a ser varios los factores que están influyendo en la conducta.

Uno de los enfoques proactivos más sencillos que podemos aplicar en la práctica es identificar los factores que incrementan la probabilidad de que ocurra una conducta cualquiera (tanto adecuada como inadecuada). El término que se utiliza habitualmente para describir estos factores es condiciones situacionales o contextuales de la conducta (en inglés, “setting events”). Podemos simplificarlo asociándolo a dos factores: factores personales y factores ambientales.

3. ¿Qué hacer ante conductas desafiante?

  • Para que los niños puedan regular su conducta es importante que sus actividades diarias estén organizadas de un modo equilibrado y previsible.
  • Es importante que cada estrategia que se implemente en el hogar se replique en cada contexto donde se encuentre el niño/a.
  • Se debe ser firme y cumplir al cien por ciento las estrategias que se apliquen, ya que los niños presentan dificultad para organizar su conducta se deber ser lo más claros posible con las indicaciones que se den para que este pueda entender y seguir las estrategias adecuadamente.
  • Muchos de los desafíos que experimentan los niños pueden generar desregulación, pero es importante saber diferenciar cuando el niño/a esta teniendo dificultades y cuando quiere manipular la situación a su favor.

Nuestro objetivo es mantener un equilibrio socioemocional. Imagina que tenemos un termómetro, por un lado, marca la temperatura más alta (enojo, emociones explosivas) y en el otro extremo la temperatura más baja (alegría, sobreexcitación). Ambos extremos generan respuestas exageradas que no permiten que el niño pueda interactuar adecuadamente. Esto lo podemos lograr trabajando desde lo sensorial, generando actividades de su interés o modificando el ambiente. Véase también Estrategias de manejo de conductas problemáticas.

4. Rol del adulto

Como adultos es nuestro deber aprender cómo manejar las distintas situaciones que se presentan en la vida del niño/a, entender las necesidades de este y saber qué herramientas utilizar a la hora de actuar.

El rol del adulto es fundamental a la hora de trabajar la conducta; sobre todo porque el niño/a tiende a imitar lo que observa del adulto.

Para corregir una conducta es necesario trabajar desde la empatía, ser perseverante e involucrar a todos los que comparten con el niño/a.

Referencias

  1. Capilla, M., Gallardo, C., Martos, J., Osorio, I., Puras, S., & Valdemoro, L. (1989). Alteraciones de la Conducta. España: CENTRO NACIONAL DE RECURSOS PARA LA EDUCACION ESPECIAL.
  2. G., C. S. (2023). Recurso Diplomado en Condición del Espectro Autista. Conductas desafiantes en Autismo. DIVERSIFI K-T.
  3. G., C. S. (2023). Recurso Diplomado en Condición del Espectro Autista. Elementos centrales de la conducta. DIVERSIFI K-T.
  4. Quitllet, P. R., & Garrido, M. J. (2021). Conductas que nos preocupan en personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, ¿Qué debes saber?, ¿Qué debes hacer? Madrid: Plena Inclusión
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