Cómo enfrentar las fiestas de fin de año con nuestros niños con TEA

fiestas de fin de año
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Sin duda, las fiesta de fin de año están cargadas de estímulos abrumadores. La organización de ellas incluso puede abrumar a los adultos, ya que son muchas tareas que preparar y recuerda que ese estrés, también se traspasa a los niños y niñas, por lo que el primer consejo es que te lo tomes con calma. Pide ayuda si es necesario, ya sea con la organización de tareas como con el cuidado de tu hijo o hija. Muchos de nuestros familiares no saben de qué manera intervenir o ayudarnos a prevenir alguna crisis, pues es el momento perfecto para comenzar a educarlos.

¿Qué instancias podrían abrumar a mi hijo/a y cómo trabajarlas?

  1. Cambio en la rutina: recordemos que en nuestros niños y niñas, la rutina es algo que los tranquiliza y hace sentir seguros, por lo que al ser un día diferente, probablemente los visualizaremos con mayor ansiedad, irritabilidad e incluso mayor inquietud motora. Respira y ten paciencia, para todos los niños y niñas es una fiesta compleja de manejar.
    Para ayudar a disminuir estos signos, puedes utilizar la ANTICIPACIÓN, mediante historias sociales con pictogramas. De esta manera, tu hijo o hija ya sabrá qué sucederá. Hazlo paso a paso, por ejemplo: primero: la llegada de los invitados o la llegada al lugar de celebración; segundo: la cena; tercero, la apertura de regalos, etc. En caso de tener que esperar a las 00:00 hrs, puedes utilizar un reloj como pictograma para indicar qué estamos esperando.
  2. La sobreestimulación: las luces de navidad, la música, los aromas de la comida, las personas hablando al mismo tiempo, los perfumes de las personas… uff! Parecen muchos detalles que para nosotros pueden pasar desapercibidos, pero recordemos que en nuestros hijos e hijas, toda esta información se podría estar procesando de una manera exacerbada, por lo que puede ser muy abrumador y llegar incluso a desencadenar una crisis sensorial (Acá te puede interesar Cómo diferenciar una crisis sensorial de una pataleta).
    Puedes prevenir esta situación controlando el ambiente en su mayoría: utiliza los estímulos de uno en uno: si vas a encender las luces navideñas, no enciendas la música y viceversa. Al momento de abrir los regalos, elimina el resto de los estímulos. También, puedes pedirle a los invitados que no utilicen perfume, para evitar la mezcla de aromas intensos. Con respecto a los aromas de la cena, puedes presentarle a tu hijo o hija, previamente los ingredientes uno a uno, nombrándolos, tomando su aroma, textura, sabor, etc.; de esta manera no será algo desconocido al momento de servirlos en la mesa. Por último, prepara un espacio libre de estímulos, con luz tenue, con los objetos de apego o favoritos de tu hijo/a y acompáñalo a ese lugar cuando sientas que está sobreestimulado.
  3. Los regalos: pueden tornarse en una tarea difícil en dos situaciones:

    a) Desencadenar frustración al no tener las habilidades de motricidad fina para abrirlos. Para evitar esto, envuelve los regalos de manera que puedan abrirlos con la mayor facilidad e solicita lo mismo al resto de la familia.

    b) puede que a tu hijo/a no le llame la atención abrir regalos, porque lo nuevo le provoca ansiedad; para esto puedes envolver alguno de sus objetos/juguetes favoritos, de esta manera pueden participar de la actividad sin presentar ansiedad.

    *bonus: muchas veces los familiares aplauden luego de la apertura de cada regalo. Esto podría provocar mayor sobreestimulación, por lo que podemos celebrar de otras maneras sin aplaudir, como chocar puños, dar un abrazo apretado (si lo permite y desea), levantar el pulgar, etc. Recordemos no ser invasivos.

  4. Por último, el año nuevo, es una de las fiestas más preocupantes para los padres de niños y niñas con TEA, ya que en la mayoría de los países no se ha generado conciencia el daño de la pirotecnia en personas con TEA y también en animales, provocando desde muchas descompensaciones hasta graves accidentes debido al grado de desorientación y desesperación que provoca.

 

Para esto, puedes preparar a tu hijo con las mismas historias sociales mencionadas anteriormente, añadiendo material audiovisual para prepararlo/a para lo que se viene. De igual manera, es importante preparar un lugar libre de ruidos y acompañarlo/a en ese momento, ya habrá tiempo para los abrazos.

Finalmente, puedes adquirir tapones para sus oídos o protectores aislantes de ruidos como los que se utilizan en la construcción.

*Bonus: al momento de dar los abrazos, primero preguntale a tu hijo/a si desea recibirlo, si su respuesta es negativa, busquen otro tipo de saludo menos invasivo.

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