¿Cuál es el nombre correcto para el TEA?
En los últimos años el diagnóstico Trastorno del Espectro Autista (TEA) ha tenido un incremento considerable, no porque exista una mayor población con este, sino, porque hay mayor conocimiento sobre el mismo y hay mayores herramientas para llegar al diagnóstico con mayor certeza, como por ejemplo, el test ADOS-2 ( https://www.cognitivo.cl/que-es-el-test-ados-2/ ). Sin embargo, aún hay mucha confusión con el término correcto para referirnos a éste y además, muchos mitos sobre los mismos.
En primera instancia vamos a hablar sobre el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM), que es el manual por el que los profesionales de la salud, se guían para obtener/realizar los diagnósticos (neurólogos y psiquiatras) y también para guiarse sobre los criterios de cada uno de éstos y así poder realizar un tratamiento adecuado a cada caso junto con las derivaciones pertinentes a diferentes especialistas. Este manual ha pasado por diferentes revisiones y versiones. A partir del año 2013 comenzó a regir la revisión número cinco, es decir, el DSM-5, en cual actualiza varios criterios y nombres de variados diagnósticos, entre éstos, el TEA.
Antes de revisar el TEA en el DSM-5 y comentar sus criterios y clasificaciones, hablaremos de la versión anterior, el DSM-4, (válido desde 1994 hasta el año 2012), cuyo diagnóstico homologado al TEA, era el Trastorno generalizado del desarrollo o TGD, que expone tres criterios para su diagnóstico: a) deterioro en la interacción social. b) dificultades en lenguaje y comunicación. c) Intereses restringidos y conductas repetitivas. Además, ésta versión clasifica el TGD con diferentes tipos:
- Autismo o síndrome autista o autismo de Kanner: también llamado autismo clásico en donde las personas que lo presentaban, tenían serios problemas con la comunicación (en su mayoría no verbales), gran cantidad de estereotipias y sensibilidad sensorial (como por ejemplo, el correr a un rincón y taparse los oídos frente a algún ruido alto/inesperado) y en su mayoría con algún nivel de déficit intelectual.
- Síndrome de Rett: es una enfermedad congénita, con compromiso neurológico y que afecta mayoritariamente a mujeres. Se deterioran las capacidades manuales anteriormente desarrolladas y aparecen movimientos estereotipados de las manos. Se observa también una progresiva pérdida de interés por el entorno social, que en algunos casos reaparece con la adolescencia.
- Trastorno desintegrativo infantil: también conocido como síndrome de Heller o psicosis desintegrativa, es una enfermedad caracterizada por una aparición tardía (después de los 2 años de edad) de retrasos en el desarrollo del lenguaje, la función social y las habilidades motrices.
- Síndrome de Asperger: se observan dificultades, de gravedad variable, en la interacción social y en la comunicación, así como actividades e intereses en áreas que suelen ser muy restringidas y estereotipias. Generalmente hay lenguaje verbal expresivo y su coeficiente intelectual es normal.
- TGD no especificado: este diagnóstico era para las personas que cumplían con los criterios iniciales, sin embargo, no se podían clasificar en ninguno de los tipos anteriormente mencionados.
Luego, en la revisión de la quinta versión del DSM, se dieron cuenta que personas dentro de una misma clasificación, no eran iguales a pesar de estar en el mismo tipo, por ejemplo, dos personas con Asperger podían ser muy diferentes entre sí, una, presentando mayor interés social y la otra no. De igual manera, se estaba encasillando en TGD no especificado a mucha población, debido a esta dificultad en la clasificación. Es por esto que se hacen tres cambios importantes en esta actualización:
- Cambio de nombre: Trastorno del Espectro Autista, entendiendo que al hablar de un espectro, visualizamos que si bien hay criterios para guiarse, las personas con esta condición son únicas en sí mismas, sin presentar el mismo nivel de dificultad/capacidad en las diferentes áreas.
- Unificación de criterios: se unificó el criterio de lenguaje e interacción social como uno solo (criterio A) y además, se incorporan los aspectos sensoriales de reactividad a los intereses restringidos (criterio B). Entonces pasamos de una triada, a una diada de criterios.
- Clasificación por niveles de ayuda: se apartan el Síndrome de Rett y el desintegrativo infantil, como diagnósticos individuales (por existir causas genéticas comprobables) y se incorpora la clasificación por niveles:
- Nivel I: “necesita ayuda” o también llamados de alto funcionamiento, pudiendo homologarse en la antigua nomenclatura al síndrome de Asperger
- Nivel II: “necesita ayuda notable”
- Nivel III: “necesita ayuda muy notable”o también llamados de bajo funcionamiento, pudiendo homologarse en la antigua nomenclatura al autismo clásico o de Kanner
Por otro lado, se propone que los niveles no son estáticos, es decir, si una persona se clasifica en una primera instancia en un nivel II, no significa que se quedará ahí para el resto de su vida. La idea es que a través de un proceso terapéutico, siempre se logre siempre llegar al nivel I.
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