Efectos de la pandemia en mi hijo

28 diciembre, 2021

Sin duda, durante esta pandemia de Covid-19, nuestros niños han sido los más afectados. El largo período de confinamiento ha disminuido las oportunidades de interacción social y física, afectando de igual manera, las oportunidades de aprendizaje y estimulación a través de experiencias nuevas. De igual forma, hemos transmitido, a nivel emocional, nuestro miedo y ansiedad como adultos, provocando en muchos niños, inseguridad, miedo a nuevas experiencias, ansiedad por separación, entre otras. Sin duda, no ha sido un trabajo fácil para cada uno de los padres, el complementar el teletrabajo, los quehaceres de la casa y la crianza. Por otro lado, la tecnología ha jugado un rol negativo, que si bien, ha sido el medio de comunicación con el exterior y con nuestras responsabilidades, ya sea el trabajo y la educación, también ha generado una poca estimulación de nuestros niños en cuanto a habilidades sociales, motrices, sensoriales, emocionales y cognitivas.

Efectos de la pandemia en mi hijo

¿En qué habilidades pudo afectar la pandemia a mi hijo y por qué?

Habilidades sociales

Comenzaremos hablando sobre las habilidades sociales. Muchos de nuestros niños nacieron en pandemia, por lo tanto, se vieron obligados a interactuar con su círculo familiar más cercano. Si bien, es un regalo para cada niño tener a sus padres o cuidadores significativos durante las veinticuatro horas del día toda la semana, debido al vínculo que se forma, también se cerró la posibilidad de conocer e interactuar con otras personas que cumplen otros roles, que estimulan de manera diferente o incluso que puedan tener diferentes tonalidades de voz, lo que provoca que estos niños o niñas, generen una estructura social reducida, provocando más adelante, inseguridad, temor, desconfianza o timidez al momento de interactuar con personas nuevas, incluso aunque sean de su propia familia, como por ejemplo, los abuelos o tíos. De igual manera, todo esto ocurre en niños o niñas que vivieron la pandemia en una etapa vital de su desarrollo social, en donde deberían haber aprendido el compartir (dos a tres años), el respeto de turnos (durante todo el desarrollo de la niñez) o los juegos reglados (a partir de los 8 años) entre otros. De esta manera, podemos decir que se ha formado una nueva generación de niños y niñas con un déficit notorio en habilidades sociales.

Habilidades motrices

En cuanto a las habilidades motrices, podemos decir que se disminuyó significativamente la posibilidad de estimularlas al estar tanto tiempo frente a las pantallas y en lugares con espacios reducidos; habilidades como la coordinación, el equilibrio, la motricidad fina, grafomotricidad y sobre todo la motricidad gruesa, se vieron afectadas por desuso o baja oportunidad de ocuparse en ellas. De igual forma ocurrió con el factor sensorial, al estar en un mismo lugar siempre, no había necesidad de cambios de alerta, ya que el ambiente se mantenía controlado. Por ejemplo: a nivel auditivo, muchos de nuestros niños, al volver a salir a la calle, comenzaron con molestias ante los ruidos de los autos, debido a que no existió por mucho tiempo la exposición ante estos sonidos, por lo tanto, su sistema sensorial auditivo, se habituó a un nivel de ruido en particular.

De esta misma manera, pudo haber ocurrido con los demás sistemas sensoriales: en lo visual tenemos el cambio ante la luminosidad o la selección de la cantidad de estímulos visuales, afectando la concentración en uno solo; en lo táctil, perdimos la interacción con texturas de exterior, como la tierra, arena, pasto y por supuesto, el tacto social, llegando a nuestras consultas, niños y niñas con defensividad táctil; en cuanto a lo vestibular, también podemos observar niños y niñas con mayor inseguridad gravitacional (Véase en artículo de “qué significa que mi hijo tenga dificultades en el procesamiento sensorial”) debido a que este sistema sensorial, pudo haberse habituado a permanecer en el mismo plano (misma posición), sin variaciones en el cambio de éste; en cuanto al sistema propioceptivo, podemos observar niños con mayor desorganización motriz y necesidad de movimiento, debido a la falta del mismo, observando niños más inquietos y menos concentrados a la hora de hacer tareas o presenciar clases virtuales.

Habilidades cognitivas

Debido a lo mencionado anteriormente, podemos observar dificultades en habilidades cognitivas, sobre todo a nivel de atención y concentración. Por otro lado, en los casos en donde hubo una falta de rutina establecida, podemos observar niños con un menor nivel de planificación y organización (funciones ejecutivas), observando niños desorganizados con sus tareas escolares o incluso en la planificación de sus actividades de la vida diaria. En los niños, que por el contrario, tuvieron una rutina demasiado estructurada, podemos observar menores poco flexibles y muy rutinarios, presentando incluso en algunos casos, miedo a realizar tareas o actividades nuevas.

Habilidades emocionales

Finalmente, en cuanto al área emocional, muchos de los padres se vieron obligados a asumir de tiempo completo, la responsabilidad y la realidad emocional de muchos niños y niñas, sobrellevando además, las cargas de estrés laborales y del hogar, en donde las habilidades parentales (véase articulo de “Habilidades parentales”) fueron poco efectivas, afectando la emocionalidad de muchos niños y niñas.

 

Ahora, ¿Cuáles son los pasos a seguir?

Ya conocimos cómo pudo afectar esta pandemia a nuestros niños y niñas. Ahora es momento de actuar. Siempre es importante estimular en casa. Para esto, podrás encontrar variados artículos en nuestra página para comenzar a trabajar desde ya, como Estrategias sensoriales para el hogar” o “Juego, una herramienta para el hogar”,  entre otros.

Sin embargo, es de igual importancia, el estar atentos a las señales que nos llevarán a tomar la decisión de llevar a nuestros hijos e hijas a una evaluación profesional, sobre todo si los signos de alerta podrían encaminarnos hacia un diagnóstico en particular.

Para conocer los signos de alerta, te dejo invitado o invitada a leer nuestro próximo artículo “Cómo diferenciar si mi hijo o hija presenta signos de TEA o es efecto de la pandemia”

¿Qué es el test WISC V?Signos de TEA o es efecto de la pandemia